Conservatory
En Londres, mientras trabajaba con Nomad projects, desarrollé Conservatory, un proyecto en continua construcción que empecé en el 2012. Consta de un archivo de imágenes encontradas, anónimas, que me ha servido como catalizador para crear y plantear temáticas o diálogos que me interesan. Imágenes que apenas tenían valor y fui coleccionando poco a poco hasta encontrar que numerosos patrones y temáticas se repetían, permitiéndome empezar a jugar con estas a priori coincidencias e iniciar un diálogo entre las fotografías y mi práctica artística.
Los materiales encontrados siempre me han transmitido un acceso más directo a lo real, a algo que es verdad y no ha sido alterado, un valor que ahora ponemos tanto en cuestión con lo digital y las nuevas tecnologías. Este aspecto de verdad, de realidad inalterada, va creciendo de manera fragmentaria al descubrirse universal a través de arquetipos, patrones, coincidencias.
Por otro lado, en las imágenes puede haber pistas de dónde han sido tomadas o se puede estimar de qué época son. Sin embargo, gran parte de la historia permanece inaccesible.
El sentimiento que se genera entre estar cerca de algo verdadero choca constantemente con esta inaccesibilidad del propio material y con una curiosidad que nace desde la primera mirada y nunca desaparece. La tensión que surge del binomio verdad-misterio es un motor de creación, de reflexión, de experimentación.
Este proceso fue evolucionando a medida que el archivo crecía, expandiéndose a otros territorios y disciplinas. Un proyecto a largo plazo que requiere tiempo, buscar nuevos bancos de imágenes, revisitar el archivo constantemente y redescubrir factores que no son visibles a primera vista. Es una metodología de trabajo.
Las imágenes que aquí presento son una selección de diferentes activaciones del archivo en residencias, exposiciones y espacios de trabajo.